Con Shopify no tienes que preocuparte del servidor ni de actualizar el core: eso lo cubre la plataforma. Pero eso no significa que una tienda Shopify no necesite mantenimiento. Los temas se quedan desactualizados, las apps se acumulan y ralentizan la tienda, el código Liquid personalizado se rompe al actualizar, y nadie revisa si el checkout sigue convirtiendo como debería.
Qué mantenemos en una tienda Shopify
El mantenimiento de una página web Shopify se centra en lo que sí está bajo tu control: el tema, las apps, el rendimiento y la experiencia de compra.
- Actualización del tema sin perder las personalizaciones
- Auditoría de apps: cuáles usas, cuáles pagas sin usar, cuáles frenan la tienda
- Optimización de velocidad y Core Web Vitals
- Revisión del flujo de compra y del checkout
- Cambios de contenido, productos y colecciones
- Ajustes en Liquid y CSS personalizado
- Informe mensual con métricas y recomendaciones
El problema de las apps acumuladas
La mayoría de tiendas Shopify que auditamos tienen entre ocho y quince apps instaladas, de las cuales se usan activamente tres o cuatro. Cada app añade scripts que se cargan en todas las páginas, y el resultado es una tienda lenta que paga suscripciones por funciones que nadie toca.
Parte del mantenimiento consiste en revisar ese inventario de forma periódica y quitar lo que sobra, tanto por velocidad como por coste mensual.